La verdad es que el conocimiento nos hace libres… pero nos aleja del ser humano. Todo está en la idea de base, en el fundamento. Para esto es necesario entender que nada ocurre por casualidad, en realidad el mundo, la naturaleza, nosotros mismos, somos parte de un entramado complejo y estable, lo cual no quiere decir sino que la vida en el infinito es un caos que tiende al equibrio o un equilibrio que tiende al caos y de cualquiera de las dos maneras, la conciencia, la perspectiva, la razón, no son sino herramientas del mismo. Pero para esto debemos dejar de entender la propiedad privada, que como tal, en el infinito no existe, aunque juega parte de las reglas con las que hemos decidido arbitrar nuestra existencia, no son tales si se entienden bajo la óptica de la propiedad de la razón, la conciencia o la perspectiva. Por tanto estaremos al menos de acuerdo en que existe cierta relatividad teórica en cuanto a la propiedad intelectual, pero mas allá de las reglas de nuestro juego de patriotas, solo existe la mente que mira al infinito y desde él, a sí misma. Y volviendo a este concepto instrumental, todos formamos parte del hecho de existir, del que nuestras conciencias son herramienta y apéndice, como las branquias de un pez, nuestra razón evulucionó en torno a una conclusión logica o un motivo razonado de la misma. En esencia es un apendice más de los que han evolucionado en nosotros, para que podamos tener conciencia de que hay apendices y que evolucionan.
Para que sirve la razón si no nos da perspactiva y cuándo nos la da, si el ser en sí, como unidad es paradójico al mirarse a si mismo y no verse en los demás. Por tanto que la razón es, en cuanto es compartida, en un relativismo completo nunca es mas que una moda estadística, o un número (opinión) que se repite con mayor frecuencia en una muestra, en cuanto a nuestro planeta se refiere, computable. Y aún así, existe un subconsciente colectivo que comparte caóticas decisiones. Puede entonces ser de alguna manera un problema de comunicación. Parece evidente que la comunicación es el elemento evolutivo que vendría a jugar un papel crucial en el desarrollo de la razón en cuanto a perspectiva se refiere. Es algo también matemático, que perspectiva y número de puntos de vista compartidos por un sistema concreto son elementos proporcionales.
El conocimiento nos hace libres, pero el conocimiento debe ser compartido, o si no, no genera perspectiva y se aleja de la razón para ser única y exclusivamente almacenamiento de datos y entonces nos aleja mas y mas de aquellos con los que convivimos y de los cuales, tal y como funciona el sistema evolutivo y de la vida en el infinito, vamos a necesitar aunque solo sea en cuanto fuentes de información. No debemos subestimar el conocimiento ajeno, así como tampoco podemos estar tan seguros del nuestro en cuanto al elemento relativo que esconde la perspectiva.
Toda esta reflexión estaría vacía sin una frase que resume su esencia:¡¡¡ No quiero conocer nada que no pueda compartir !!!