En los últimos dos años he cambiado casi todas las piezas de desgaste de mi coche: La bomba del agua, de la gasolina, caja de cambios, cajetín de la dirección, manguitos, cable de embrague, motor de arranque, por supuesto batería, neumáticos y corréa de la distribución, amén de alguna mas que sguro se me escapa. El pobre esta que parece que vino de la guerra.
Pasa lo mismo con mi ordenador, que además de piezas, lo he configurado y reformateado hasta la saciedad. Razón por la cual a veces no puedo escribir mi blog.
Mi gato tiene cistitis y mi pareja está recien operada, de una de sus tantísimas dolencias.
Además se me funden las bombillas de la casa de forma sospechosa. Es como si tubiera electricidad estática en los dedos.
Estaré condenado a ser el hombre chatarrita. Es que las cosas están hechas para que cada cinco años las cambies y así no se pare el ciclo del consumo. Pero a mi todo este rollo de comprar cosas nuevas me da pereza. Realmente me gustaría que duraran un poquito mas. Y mira que trato de cuidarlas, pero voy a tener que buscarme otro empleo, je je je.