Verdaderamente, el nacimiento del jazz fue un hecho fortuito… Como en una cuestión de carma cósmico, por fin se entendieron el blanco y el negro en una lengua que ambos podían entender.
Por aquel entonces ni siquiera se llamaba jazz. corrian tiempos de señores del sur, elegantes hacendados, educados aun en la cultura mas aristocrática de Europa. Y de ojos furiosos, de negros párpados que miraban con nostalgia el sol al nacer, recordando fresco en su memoria el sonido de un Bembé.
El milagro se dió en Storville y New Orleans, ciudades con un alto porcentage de burguesía criolla francesa e hispana. En aquellas ciudades, un “liberto” podía trabajar asalariado, todo sea dicho, sin dejar de escuchar los cánticos de sus hermanos en los campos de maíz, propiedad de algún señorito, que en las tardes de calor gustaba de tocar el piano en el patio de la casona.
El milagro se dió, como Fleming descubriendo la penicilina. En aquel escaparate de Royal Street, a la rivera del rio Mississippi, aquel liberto contempló durante horas una trompeta (corneta). Era tan parecida al cuerno de una vaca, como el que usó su abuelo desde niño para organizar el ganado, y a la vez parecía brillar como si estubiera echa de oro, tenía que sonar bien para expresar tanta melancolía… para él, tocar fue como hablar.
De New Orleans a Chicago y finalmente a Filadelfia, fue todo un viaje en que se formó a lo largo de las primeras decenas de este siglo, para llegar a nuestros dias, no como una vieja gloria, sino como el nieto que pide paso ante una nueva generación conformista y acomodada en la música como producto de consumo, la melodía basura propia del eslogan de usar y tirar.
El jazz vive en cada improvisación, como el repicar del tambor en cada latido de nuestro corazón.
Así pudo perfectamente ser el nacimiento de la única forma de arte genuinamente americana, y una expresión de la paradoja misma de este país, que por suerte es mas grande y universal que su origen mismo. El jazz no ha de ser elitista, requiere de un esfuerzo inicial, despues de todo, no estamos acostumbrados a tanta libertad, esclavos de la armonía melódica del Pop, el jazz es mas abstracto y personal, pero sigue oliendo a Mississippi, sigue sabiendo Cajun, sigue sonando como la melancolía de un liberto.
Herbie Hancock & Marsalis – 11 – Round Midnight
Cannonball Adderley & Bill Evans (Know What I Mean)
Charles Mingus – Nostalgia in Times Square
Chet Baker & Stan Getz – Autumn in New York, Embraceable You
chick corea – Spanish Fantasy
dave weckl – where’s my paradise
Diana Krall – Let’s Face the Music and Dance
dizzy gillespie – Fantasia
eric truffaz – b
Gary Burton – Question and Answer
Herbie Hancock – Cantaloupe Island
jaco pastorius – domingo
Maiden Voyage (Herbie Hancock)
miles davis – freedom jazz dance
oscar peterson – aka Night Train
Aqui van unas pinceladad incompletas…